domingo, 22 de noviembre de 2009


Creo que descubrí algo nuevo...
Me parece que me dí cuenta de que somos sombras de lo que éramos; simples ilusiones en un mundo claro y definido, sin cabida para mí, o para tí.
Ilusiones vanas, recuerdos de lejanas bellezas, de luces perdidas en lo insondable de la noche.
Aún te puedo ver.
Distingo sobre todo lo evidente tu figura, y me sostengo en ella, me recargo como un ebrio se apoya en un poste.
Y es que soy un ebrio, perdido en el mar de ron y vino negro, que ya no quiere nadar porque es mejor ahogarse en la inconciencia.
Quizás debí ser navegante, para naufragar en alguna isla difuminada y opaca; para que las botellas vacías que sobrevivieron a mis arrebatos de locura etílica sirvieran para enviar mensajes al resto de las siluetas que se acercan y me acompañan en este viaje accidentado.
Creo haber descubierto algo más ésta noche: me quedo ciego de a poco. No distingo tu figura.
Y es que quizás no soy ciego, y tu intentas escabullirte, volver al tiempo en que fuimos bellos e iluminabamos al sol desde acá abajo.
Mejor sigo navegando, o más bien nadando, en esta vastedad sempiterna, creada para los poderes inmoribles como tú, yo y algunos más.
¡Bebamos y cantemos, bailemos y fumemos!
Que ésta noche el vino no nos enloquecerá, aunque se derrame a raudales por nuestras mejillas,
Ni el humo nos podrirá, aunque nuestros pulmones sigan negros después de siglos...
Seamos humo, que bien vale la pena ser figuras indefinidas para poder volar libres por donde sea, para disfrutar nuestra chispa efímera de vida.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Ví a una niña con fuego en la cabeza el verano pasado, a la que al parecer se le apagó con las lluvias de este invierno, convirtiéndo su pelo en una brasa negra de la cual salen llamas de vez en cuando.
La miro un rato, y ella, sin percatarse, revuelve su pelo (sin quemarse la mano) en un movimiento despreocupado e inconsciente...como despejando de nubes su mente fría y racional, para poder apreciar todos los detalles de la vida...
De la nada, aparece una lágrima... y ella se convierte en la mayor interrogante que pueda existir sobre la tierra.
Porque, aún siendo fría y racional, es el corazón quien manda en su vida,como en un lienzo no manda el pintor, sino la obra misma...
Te exhorto a que seas obra, lienzo, óleo y pincel!!!!!!
Que seas Pintor de irrealidades racionales en tu vida, y que las llamas de tu cabeza importen más que las gotas que te convierten en ceniza....