domingo, 2 de agosto de 2009

Ven, vámonos de aquí,
que se acabe luego esta mierda, viejito...
dejémonos de tonterías y de una vez pesquemos nuestras convicciones
y mandémonos a cambiar de aquí...
Dile a todos que ya no nos veremos más,
porque a mi no me alcanzan los cojones para despedirme...
Quizás más adelante te canses de mi compañía,
pero eso lo arreglaremos a su debido tiempo...
¿Debo acaso pensar en todo?
¿Qué importa que llueva?
Hace tanto tiempo que no siento de verdad la lluvia en mi cuerpo...
Son cosas tan sencillas, y debí dejarlo todo para comprender...
Para comprender...
Que todo debe ser así,
vago y difuso como el humo,
para que no se aprecie hasta que lo dejas todo...

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