Como el ciego que usa lentes de sol para ocultar sus ojos.
Como el pueblo que vota y entrega sus responsabilidades a ineptos.
Como el pelícano que abre su pecho para dar de comer a sus polluelos.
Como los paracaídas que se abren para detener la muerte inminente.
Como las crucifixiones se convertían en espectáculo.
Como los sonidos se hacen fruta y agua dentro del oído.
Como la brizna de hierba se transforma en suave colcha para mí-vagabundo.
Como la noche se vuelve escenario de escenas luminosas como el sol.
Como las hormigas cargan cien veces su peso.
Como el viento es frío o tibio dependiendo su humor.
Como el mar y los ríos no se defienden del avance energético del humano, a pesar de su inmenso poder.
Como la luna se transforma en regalo exclusivo para mi mujer, aún cuando a muchas otras se la han regalado.
Como caminan sobre mí-tierra, y yo no digo nada.
Como venden mi sustento para que me lo vendan a mayor precio para sembrar y subir el precio de mi cosecha y así entregar mayores tributos para ellos.
Y yo-crítico soy como un imbécil yo-pasivo y trago y como lo que ellos me dan, aunque sepa a mierda y yo sepa que es mi mierda; lo compro a precio de vida, para comerlo y que me roben la mierda que yo-ciego les vuelvo a comprar para volver a comerla.
Y no soy pelícano para abrir mi pecho para que mis hijos coman de mí... Pero puedo ofrecer mi pecho y servir de mártir en la cruz para que todos sigan luchando y le devuelvan a mis hijos y ami viuda mi cuerpo destrozado por las balas, y mi pecho abierto, para que todos coman de mí una vez que esté muerto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario