Rebáname los pies si ya no quiero caminar.
Córtame las manos si ya no quiero tocarte.
Despiértame si lo único que quiero es dormir para siempre.
No permitas que caiga en tu seno cálido, si luego no podré salir de tu vientre.
No dejes que mis labios dejen de emborracharse de penas, guitarras y luces.
Acércate cuando nadie abrace mi corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario