Todos cagamos en nuestro padre y vivimos pisando nuestro horizonte.
La caballeriza de los nobles es una sola panza de perro achinchada.
Los caminos despejados entre brumas y nieblas,ideales para pasear a la sombra de un castaño inmóvil, entre pajas y soles y camaleones acaramelados que chillan pa que les abra la puerta.
Sí, son incoherencias. Incoherencia es la vida, la muerte, el trabajo y la razón. Incoherencia es esta calle azulada reventando en borbotones de comida para gatos que dejan en el aire aromas a flores delicadas y dulces.
Incoherencia es esta vena que me late en la frente llevando pájaros de fuego con veneno convencidos de convenios correlativos cohartantes y recalcitrantes para la familia del abuelo; sobre el caballo vuelo como caballero sin cabello y digo a bueno, no me diga que no sabe lo que sé que debe saber por lo que le hice saber a su saber.
Sin entender. Incoherencia mi camita. Incoherencia en mi boca y mi respirar.
Incoherencia mis polainas. Incoherencia en tu herejía apoplégica que no sabe cómo bailar un twist sin mover los pies de la frente, mantenerlos pegados y erectos, rectos y firmes, cosa que se caigan de lo lacios y blandengues.
Mañana, mi cielo, mañana; ahora ya no podemos.
Incoherencia es lo que me dijo ayer tu nariz mientras dormías: GRRGRGRRDRHRHHRRHHRHRHRJJRJRJJJAARRRRRR el ronquido...GRRGRGRRDRHRHHRRHHRHRHRJJRJRJJJAARRRRRR el ronquido...
Y yo le dije gracias, nunca me lo habían planteado de esa forma.
Y ahora lo veo más claro, era la incoherencia de lo que decía y escribía, porque no se entendía que quería decir que askdaf sfaifh euhglavnfdzyt iouwqhf fgvsoñmsñz dhfaeffjña a
ah urhgae v
sfhusghbxuyrnkj
vjfid ighuhj ionfs yhcb gu
Gracias, muchas gracias.
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