Hoy, directo al grano: Tengo pena.
Sip, tengo pena y no sé por qué. Hace tiempo que no me pasaba, hace tiempo que no sentía estar dentro de un pozo enorme y oscuro, del que no tengo como salir.
Hace tiempo que no sentía como se aprieta el pecho sin ninguna razón; las lágrimas no saltaban por nada de mis ojos hace mucho mucho tiempo.
Nunca pretendí que este blog fuera recipiente de odiosidades y tristezas, en cambio quería usarlo como herramienta para despotricar y vaciar mi alma del asco que sentía a veces. Sin embargo,me doy cuenta de que es mudo confidente de lo que me pasa, me presta el hombro para llorar como un niño, escondido de las miradas de los demás que seguramente se burlarán de mí.
No quiero nada, no quiero salir a trabajar, no quiero cambiar el mundo, no quiero mostrarle a la gente mi música, no quiero ser hombre perfecto, no quiero ser un mal pololo, no quiero perder a las personas que me importan...
Siento que me quedo solo, que muchas personas a las que quiero me olvidaron y me dejaron atrás mientras ellos avanzaban sin vacilar. Yo me quedé atrás, porque avanzo mas lento o porque no pude seguirlos, pero inocentemente esperaba que no me olvidaran, que miraran hacia atrás y dijeran: ahí viene este loco, quiero abrazarlo y decirle que me importa.
Pero estoy acá, escondido bajo las sábanas llorando con odio, con pena y rabia, como un pendejo inmaduro.
Y solo, olvidado o dejado de lado; con miedo de la gente, angustiado y con ganas de no estar, de no ser, de jamás ser; nunca más estar y nunca más ser, nunca más.
Loco y solo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario